Otras patologías más allá de los SMD: ¿qué relación tienen con la Sobrecarga Férrica? | Tu Cuentas Mucho

Parece que estás utilizando una versión antigua de Internet Explorer que no es compatible. Le aconsejamos que actualice su navegador a la última versión de Microsoft Edge, o que considere el uso de otros navegadores como Chrome, Firefox o Safari.

Bottom of hero banner

Como su nombre indica, las enfermedades hematológicas son aquellas que afectan a la sangre. Su origen suele encontrarse en el funcionamiento de la médula ósea, donde se crean las células sanguíneas. Cuando la médula ósea presenta alguna anomalía en su funcionamiento habitual, la producción de células sanguíneas como los glóbulos rojos, blancos o plaquetas se ve alterada y puede ocasionar diferentes enfermedades hematológicas.

Como consecuencia de algunas de estas patologías, aparecen síntomas como la anemia, causada por una carencia de glóbulos rojos, o las hemorragias producidas por un déficit de plaquetas. Para paliar algunos de los síntomas, la mayoría de las personas necesita transfusiones de sangre periódicas. Estas transfusiones repetidas pueden ocasionar que los niveles de hierro en el organismo aumenten por encima de lo que el organismo es capaz de absorber, hasta el punto de producir la sobrecarga férrica, otra patología de la sangre, generalmente ligada a los SMD o síndromes mielodisplásicos, pero también a otras. Para que tengas una visión más global, a continuación, te explicaremos algunas de las patologías que están relacionadas con la sobrecarga férrica. ¡Empezamos con un repaso breve para que sepas en qué consisten!

  • Hemoglobinuria Paroxística Nocturna: se caracteriza por la ausencia del gen PIG-A, encargado de fijar ciertas proteínas a las células.
  • Anemia De Blackfan-Diamond: es una enfermedad genética y hereditaria que se detecta en el primer año de vida. En este caso, la médula ósea no produce suficientes glóbulos rojos5.
  • Anemias Hemolíticas Hereditarias: en este tipo de anemia ocurre que la membrana que recubre a los glóbulos rojos es muy fina y provoca que estos se descompongan muy rápido. Es una enfermedad hereditaria causada por un gen defectuoso.
  • Leucemia Aguda: es la leucemia más habitual y ocurre cuando la médula ósea no produce adecuadamente las diferentes células de la sangre.
  • Aplasia Medular: esta patología se caracteriza porque las células encargadas de la producción de la sangre (las células madre) desaparecen dando lugar a una disminución de las células sanguíneas. Puede ser ocasionada por un factor genético o por un factor externo6.
  • Mieloma múltiple: en este caso, las células plasmáticas que produce la médula ósea son anormales y crecen de forma descontrolada, desplazando las células normales de la sangre.
  • Linfomas: son las enfermedades oncológicas propias del sistema linfático, que forma parte del sistema inmunitario7.
  • Policitemia vera: se caracteriza por una producción excesiva de glóbulos rojos, que hace que la sangre adopte una textura más espesa.
  • Trombocitopenia inmune primaria (PTI): se origina por una escasa producción de plaquetas por parte de la médula ósea, lo que dificulta la detención de hemorragias en el organismo.
  • Mielofibrosis: se produce por una ‘cicatrización’ del tejido de la médula ósea, que la incapacita para producir las células sanguíneas: glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.
  • Dentro de las patologías que afectan a la sangre, ya hemos comentado que se encuentra también el grupo de enfermedades conocidas como síndromes mielodisplásicos (SMD). Este conjunto de patologías se caracteriza porque las células que se producen en la médula ósea son defectuosas y, o bien mueren antes de pasar a la sangre; o bien, cuando pasan a la sangre, lo hacen con alguna anomalía.

Dentro de este grupo se encuentra la Leucemia mieloide crónica (LMC), producida por una alteración en la versión inmadura de algunas células mieloides (células encargadas de producir los glóbulos rojos, las plaquetas y la gran mayoría de glóbulos blancos, a excepción de los glóbulos blancos denominados linfocitos).

Así pues, podemos decir que existen varias enfermedades hematológicas cuyo origen se encuentra en un fallo en el funcionamiento de la médula ósea que provoca, a su vez, una escasez o producción excesiva de células sanguíneas.

Si esta alteración de la médula ósea produce un déficit de células o las que produce están alteradas, se considera un SMD: un tipo de patología para cuyo tratamiento son necesarias transfusiones de sangre periódicas que pueden dar lugar a otra patología de la sangre crónica: la sobrecarga férrica.

Ahora ya conoces un poco mejor cómo se producen las patologías de la sangre, cómo se originan y cuáles pueden desembocar en SMD o sobrecarga férrica crónica. ¿Te animas a seguir aprendiendo? Pues no dejes de seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.

Curated Tags

Síguenos en redes sociales

Te esperamos en nuestras redes sociales.

¡No te pierdas nada!