Septiembre, mes del corazón: éstas son las enfermedades cardiovasculares más frecuentes

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Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, y la mayoría de estos fallecimientos se registran en países de ingresos bajos y medios, según datos de la OMS. En septiembre se celebra el Mes del Corazón y es importante recordar sus factores de riesgo para tenerlos en cuenta y mejorar nuestra calidad de vida.

Este tipo de enfermedades a veces no presentan dolor ni síntomas evidentes por lo que, a menudo, no son tratadas adecuadamente. Esto puede llevar a problemas de salud todavía más serios, como el ataque al corazón, la embolia cerebral o el deterioro de la función renal. Lo que es especialmente peligroso de las ECV es que puedes padecer más de una a la vez sin siquiera saberlo2.

Entre las enfermedades más comunes del corazón que suelen tratar los cardiólogos encontramos:

Insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca se produce cuando hay un desequilibrio entre la capacidad del corazón para bombear sangre y las necesidades del organismo. En esta ocasión, el corazón puede fallar debido a un problema propio o porque su capacidad de reaccionar no alcanza a satisfacer lo que el organismo le pide3.

Síntomas de insuficiencia cardiaca

  • Cansancio anormal y falta de aire al hacer un esfuerzo.
  • Dificultad para respirar acostado.
  • Baja tolerancia al ejercicio.
  • Retención de líquidos.

Hipertensión arterial

La tensión arterial es la presión de la sangre que circula por las arterias. El corazón bombea la sangre hacia la aorta por donde se distribuye hacia otras arterias que se van dividiendo en sucesivas ramas arteriales que llegan a todos los órganos. La hipertensión se produce por un estrechamiento de arterias pequeñas, que son llamadas arteriolas, encargadas de regular el flujo sanguíneo. Cuando estas se van haciendo más pequeñas el corazón debe esforzarse más de su capacidad para cumplir con su función lo que ocasiona un aumento de la presión en los vasos sanguíneos4.

En ocasiones, esta dolencia se descubre a raíz de la presencia de dolores de cabeza frecuentes, hemorragias nasales espontáneas, sensación de inquietud, nerviosismo, etc. y, de forma menos frecuente, por dolor de cabeza intenso, sensación de frialdad y angustia, palpitaciones y temblor4.

Exceso de colesterol

El colesterol es una sustancia cerosa que se encuentra en la sangre. El cuerpo necesita colesterol para formar células sanas, pero tener altos niveles puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca5.

Con el colesterol alto, se pueden formar depósitos grasos en los vasos sanguíneos que crecen y hacen que sea más difícil que fluya suficiente sangre a través de las arterias. La ruptura de estos depósitos produce un coágulo que puede causar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular5.

Una dieta equilibrada y practicar ejercicio con regularidad ayuda a regular los niveles de colesterol.

Infarto de miocardio

El infarto de miocardio es, junto a la angina de pecho, un tipo de Cardiopatía Isquémica, es decir, una enfermedad provocada por el deterioro y la obstrucción de las arterias del corazón. Se produce debido a la acumulación de placas de colesterol, lípidos (grasas) y células inflamatorias en las paredes de estas arterias, provocando que el corazón no reciba sangre suficiente6.

Aparece de forma brusca y como consecuencia de la obstrucción completa de alguna de las arterias del corazón, debido a la formación de un coágulo. Las células cardíacas de la zona afectada mueren, como consecuencia de la falta de riego sanguíneo6. Su síntoma más característico es un dolor agudo en el pecho.

En el mes del corazón recuerda que los principales factores de riesgo cardiovascular, que incluyen la obesidad y sobrepeso, colesterol alto, hipertensión arterial, diabetes y tabaquismo, no han sido erradicados por ahora, sino que su incidencia y su efecto dañino van en aumento1

Para reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, se recomienda:

  • Llevar una dieta equilibrada y saludable.
  • Reducir el consumo de tabaco.
  • Reducir, en la medida de lo posible, el estrés.
  • Realizar actividad física de forma periódica.
  • Revisar y mantener controlados los niveles de colesterol y glucosa. 

Desde Tú Cuentas Mucho te recordamos que, si controlas los factores de riesgo y tienes en cuenta las recomendaciones anteriores, podrás reducir en un porcentaje muy elevado la primera causa de muerte en el mundo.