Aprende a cuidar mejor de ti misma: 5 herramientas de autocuidado

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En el marco del Día Internacional de la Mujer queremos animar y recordar a todas las mujeres lo importante que es hacer de su salud, una prioridad.

Históricamente se ha otorgado a las mujeres el rol social de cuidadoras. Son ellas quienes toman las decisiones relacionadas con el cuidado y las que viven con la responsabilidad y la presión de estar por y para todos los que la rodean y la necesitan, aumentando sus responsabilidades y reduciendo el tiempo que pueden dedicarse a ellas mismas. Un trabajo invisible y poco valorado, pero esencial y muy relevante.

Sin ser muy conscientes de ello, esto supone una carga adicional que puede llegar a afectar a la salud física, mental y emocional de muchas mujeres.

Según un estudio de la revista The Journal of Brain & Behavior1, las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecer estrés y ansiedad respecto a los hombres. Pero ¿por qué?


Las principales razones que expone este estudio son:

  • Tareas del hogar: por norma general, las mujeres cargan con más responsabilidad que los hombres en cuanto a tareas del hogar se refiere. Según las Naciones Unidas2, las mujeres realizan al menos 2,5 veces más trabajo doméstico y de cuidado no remunerado que los hombres.
  • Trabajo emocional: las mujeres suelen mostrar emociones como la serenidad o la empatía, aunque no sea lo que sienten realmente, y eso supone un esfuerzo adicional.

¿Cómo puedes cuidarte más?

A continuación, te ofrecemos algunas herramientas de autocuidado que pueden ayudarte a empoderarte:

  1. Aprende a poner límites: no siempre puedes llegar a todo. El trabajo, las tareas del hogar, cuidar de tus padres, ayudar a tu amiga, atender a la familia...Es importante para tu propio bienestar y salud mental establecer ciertos límites; escuchar y atender a tu cuerpo. Reservar tiempo de calidad para ti, es clave para empezar a practicar el autocuidado. Porque si no cuidas de ti misma, no podrás ayudar a los demás.
  2. Priorízate: no hay que pensar en el autocuidado como un capricho o acto de egoísmo. El autocuidado es una necesidad y, como tal, hay que darle prioridad que merece.
  3. Comunícate: empezar a practicar una comunicación sana con las personas de tu entorno será positivo para ti y aprender a decir ‘no’ te ayudará a manejar el estrés y a construir un equilibrio entre tus límites y tu tiempo.
  4. Actividades para ti: en tu rutina semanal tiene que haber tiempo y espacio exclusivo para ti. Necesitas divertirte, distraerte y desinhibirte. Pasar tiempo con amigos o familiares para disfrutarlos, sin sentirte responsable de ellos.
  5. Escúchate: a menudo, con el ruido externo de los cuidados de amigos y familiares, dejamos de oír nuestra propia voz. Aprender a escucharnos es vital: ¿has comido?, ¿te encuentras bien?, ¿necesitas descansar?, ¿cuándo fuiste al médico por última vez?

Esperamos que estos consejos puedan ayudarte a iniciar tu camino hacia el autocuidado y te dediques todo ese tiempo y mimo que mereces. No siempre será fácil ponerlo todo en práctica, pero sí puede ser de gran ayuda empezar por alguno de ellos.