Descubre la relación que existe entre la mielofibrosis y el cansancio | Tu Cuentas Mucho

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¿Vives con mielofibrosis (MF)? Quizás hayas notado que te sientes más cansado con el paso del tiempo y no sabes exactamente por qué. ¡Pues te lo contamos!

Con el desarrollo de la mielofibrosis, los niveles de glóbulos rojos en sangre disminuyen progresivamente. Estas células sanguíneas contienen hemoglobina, una proteína que se encarga de hacer llegar el oxígeno a cada rincón del organismo. Al haber menos glóbulos rojos, el oxígeno que transporta tu riego sanguíneo no es suficiente para asegurar el correcto funcionamiento de todas las células.

Este déficit de glóbulos rojos en sangre es lo que se conoce como anemia  y es una patología que se puede desarrollar como consecuencia de la mielofibrosis, siendo la fatiga o la sensación de debilidad uno de sus principales síntomas.

En la mielofibrosis, el cansancio también se puede producir en relación a la patología sin relación con la anemia. Se considera que, en estos casos, el mecanismo por el cual la mielofibrosis genera sensación de cansancio puede estar también relacionado con el estado inflamatorio que se genera por la propia enfermedad, que tiene características inflamatorias.

¿Qué puedes hacer para combatir el cansancio?

  1. Seguir las recomendaciones de tu médico que te ayudarán a mantener bajo control tu mielofibrosis.

  2. Trata de aumentar tu energía:

    • Aliméntate adecuadamente.

    • Haz ejercicio físico moderado y acorde a tu condición. El ejercicio es un aliado para ganar en vitalidad a pesar de que pueda parecer que te hará sentirte más cansado. Te lo contamos aquí: ¡Descubre cómo puedes beneficiarte del deporte!

    • Cuida tu descanso. El sueño es esencial para reponer fuerzas después de un día intenso.

  3. En tercer lugar, no malgastes la energía que tienes en cosas que no son importantes:

    • Prioriza tus tareas y obligaciones para posponer las que no sean importantes.

    • Busca los momentos del día en que estés menos cansado para hacer las tareas que requieran de más esfuerzo. Por ejemplo, si por la mañana te encuentras más activo, aprovecha esas horas y deja para última hora del día, en la que el cuerpo ya sufre la fatiga de toda la jornada, las tareas más livianas.

Conocer los síntomas que se pueden manifestar con la mielofibrosis es esencial para adaptar tu día a día y manejar esta enfermedad de la mejor forma posible. Al ser una enfermedad que se desarrolla de forma lenta, es importante hacer controles médicos rutinarios periódicamente para controlar su evolución y seguir siempre las recomendaciones del especialista para que tu bienestar no se vea afectado.

Sigue aprendiendo sobre la mielofibrosis y aplica estos consejos para sentirte mejor.