Un mensaje de prevención y esperanza en el Día Mundial de la Leucemia Mieloide Crónica

It looks like you are using an older version of Internet Explorer which is not supported. We advise that you update your browser to the latest version of Microsoft Edge, or consider using other browsers such as Chrome, Firefox or Safari.

Bottom of hero banner

El 22 de septiembre es el Día Mundial de la Leucemia Mieloide Crónica (LMC), una patología que afecta a 1- 1,5 de cada 100.000 personas, la mayoría de ellas, hombres de alrededor de 66 años1.

Al igual que el resto de leucemias, la Leucemia Mieloide Crónica (LMC) es un tipo de enfermedad hematológica que afecta a algunas células de la sangre y a la médula ósea. Se produce debido a una alteración en la versión inmadura de algunas células mieloides, que son las encargadas de producir los glóbulos rojos, las plaquetas y la mayoría de glóbulos blancos.

Esta alteración produce la expresión de un gen anormal llamado BCR-ABL, que convierte a la célula en leucémica. Estas células leucémicas crecen, se dividen y proliferan, acumulándose en la médula ósea y transportándose a través de la sangre, llegando a otros órganos del cuerpo.

La leucemia mieloide crónica representa un 20% de los diagnósticos de leucemia, y se detecta en la mayoría de ocasiones durante reconocimientos médicos rutinarios, como análisis de sangre. Con una detección temprana y el tratamiento adecuado, la LMC se cronifica en la gran mayoría de los casos, pudiendo el paciente vivir con ella durante muchos años. Por ello, hoy en el Día Mundial, desde Tú Cuentas mucho queremos trasladar un mensaje de prevención y también de esperanza, ya que en muchos casos, las personas con LMC disfrutan de una buena calidad de vida.

¿Te preguntas cómo detectar la LMC? Al acudir al médico y realizar una analítica de sangre, es posible que se observe una gran leucocitosis en el hemograma del paciente. La leucocitosis es un incremento del número de leucocitos en sangre. Esto puede deberse a causas fisiológicas, como el embarazo, o a causas patológicas, que podrían abarcar desde infecciones hasta la LMC.

En este punto, y con una alta cantidad de glóbulos blancos (leucocitos) en sangre, el diagnóstico de leucemia mieloide crónica es probable. Sin embargo, al no estar confirmado, debe realizarse un estudio de médula ósea mediante biopsia para estudiar las células presentes.

Finalmente, para poder confirmar el diagnóstico de LMC debe corroborarse la presencia del cromosoma Filadelfia, un cromosoma 22, de los 23 pares de cromosomas que componen una célula humana, que presenta una anomalía al recibir una parte de información del cromosoma 9, el cual se denomina cromosoma Filadelfia.

Para ello se realiza un estudio citogenético en el que se recogen células de la médula ósea con el fin de analizar la presencia del cromosoma Filadelfia o cualquier otro cromosoma mutado. 

Si este análisis no es concluyente, se puede usar la hibridación in situ fluorescente (FISH) que marca los genes BCR y ABL con sustancias fluorescentes para observar así con más detalle el cromosoma Filadelfia.

Además, recuerda la importancia de sentirte seguro y despejar dudas ante un diagnóstico de LMC. Entidades como la Asociación Española de Enfermos de Leucemia Mieloide Crónica (AELEMIC) ofrecen a los pacientes herramientas, foros y grupos de apoyo para aprender a vivir con LMC. Disponen de servicios de psico-oncología, nutrición o asesoría jurídica, entre otros. Si tienes LMC o conoces a alguien con este diagnóstico, no dudes en acudir a estos grupos de pacientes.

Si quieres conocer más solo tienes que seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook Twitter.