Descubre la relación entre la policitemia vera, la trombocitemia esencial y la mielofibrosis

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La policitemia vera (PV), la trombocitemia esencial (TE) y la mielofibrosis (MF)  son tres patologías diferentes que, sin embargo, están estrechamente relacionadas entre ellas.

En este artículo vamos a explicarte las principales características de cada una de ellas y el porqué de su relación para que puedas conocerlas mejor, ¡empezamos!

Lo primero que debes saber es que las tres se encuentran en un grupo de enfermedades conocido como patologías hematológicas del tipo de las neoplasias mieloproliferativas. Esto ya te da una gran pista de por qué tienen tanto que ver unas con las otras: las tres son trastornos mieloproliferativos, es decir, que producen un aumento descontrolado de las células sanguíneas, y las tres afectan a la sangre y se originan en la médula ósea.

Vamos a hacer un breve resumen de cada una de ellas para tener una idea clara y seguir avanzando:

Policitemia vera (PV)

Se caracteriza principalmente por un aumento del número de glóbulos rojos haciendo que la sangre adopte una textura más espesa, entre otros síntomas.

Trombocitemia esencial (TE)

Al igual que la PV, la TE se caracteriza también por un aumento anormal de células sanguíneas, en este caso, las plaquetas. Estas células son las encargadas de la coagulación de la sangre y ayudan al organismo a realizar funciones básicas.

Mielofibrosis

Este caso es un poco distinto. La mielofibrosis se origina por la “cicatrización” de la médula ósea, que se vuelve fibrosa e impide el desarrollo normal de las células sanguíneas.
Se caracteriza por una disminución en la producción de todas las células sanguíneas (plaquetas, glóbulos rojos y glóbulos blancos). Esto da lugar a síntomas como la anemia o la esplenomegalia o agrandamiento del bazo que se diferencian mucho de los de la PV y la TE.

Sobre la mielofibrosis, es importante que sepas, además, que existen dos tipos distintos: mielofiborisis primaria y secundaria. Que se trate de una u otra, dependerá de si se conocen las causas que originan la enfermedad o no.

Así pues, si se desconoce la causa que ha originado la mielofibrosis, se trata de mielofibrosis primaria. Por el contrario, si la mielofibrosis es consecuencia de la PV o la TE (u otras enfermedades hematológicas), se trata de mielofibrosis secundaria.

Y es que esta es otra de las razones por las que estas tres patologías están tan relacionadas: la policitemia vera y la trombocitemia esencial pueden influir o desembocar en el desarrollo de la mielofibrosis.

Recuerda que en Tú cuentas mucho puedes encontrar mucha más información sobre estas y muchas otras patologías, así como útiles consejos saludables para ayudarte a vivir mejor con una enfermedad crónica. ¡No te los pierdas!

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