¿Qué comorbilidades pueden desarrollarse si vives con Policitemia Vera? | Tu Cuentas Mucho

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Tal como hemos comentado en otros artículos, se encuentra dentro del grupo de patologías que conocemos como neoplasias mieloproliferativas, en las que una alteración de la médula ósea afecta a la producción de células sanguíneas. En este caso, se caracteriza por un aumento descontrolado de glóbulos rojos en sangre.

Como consecuencia, se pueden desarrollar algunos síntomas que, a pesar de no ser demasiado específicos, pueden dificultar el día a día de aquellos que viven con ella. Además, el número elevado de glóbulos rojos puede originar ciertas comorbilidades asociadas con una peor circulación sanguínea y la proliferación de células sanguíneas.

Las más comunes son:
 

  • Enfermedades de carácter cardiovascular que pueden afectar al corazón y los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, por lo que hay que prevenir su aparición en la medida de lo posible.
     
  • Agrandamiento del bazo.
     
  • Síntomas como el prurito (picores), sensación de cansancio, sudor nocturno, fiebre, etc. 
     
  • Proceso de “recambio celular acelerado”, en el que se liberan a la sangre más sustancias derivadas de la destrucción celular, como el ácido úrico, pudiendo provocar un ataque agudo de gota, cólicos renales o cálculos de ácido úrico.
     
  • Al cabo de los años, es posible que la Policitemia Vera evolucione a una mielofibrosis con agotamiento medular.
     

Al tratarse de una enfermedad de carácter crónico, es muy importante realizar un correcto seguimiento con el hematólogo para manejar los síntomas producidos por esta patología, adoptar hábitos que ayuden a ganar en bienestar y mantener controlado el hematocrito.