¿Cómo influyen las enfermedades crónicas a la hora de tener hijos?

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Son muchas las dudas que surgen cuando tu reloj biológico despierta, pero tienes una enfermedad crónica. Hoy queremos responder a esas preguntas que rondan por tu cabeza en cuanto a paternidad/maternidad y darte algunos consejos para ayudarte a decidir.

Si ya te han diagnosticado alguna patología de este tipo, deberás informarte sobre si tu enfermedad tiene un componente hereditario y cómo puede afectar a tus futuros hijos. Cada patología es distinta, pero existen algunos consejos generales que seguro te serán de ayuda.

  • Si la idea de tener hijos es todavía eso, una idea, deberás consultarlo principalmente con tu médico. Él será la persona que te ayudará a planificar todo con detalle y tomar una decisión informada.
    Te recomendamos que le hagas las preguntas que necesites acerca de cuál es el mejor momento para la paternidad/maternidad, sobre si la enfermedad es hereditaria o no y las posibilidades de que tu futuro hijo la herede o las contraindicaciones relacionadas con el tratamiento o el manejo de la patología.  
  • Además, si eres mujer, tu médico te ayudará a planificar el embarazo. Si quieres tener un hijo de forma natural, seguramente esto requiera algún cambio en tu medicación o tratamiento.
  • Es importante que planifiques esta situación y lo hagas coincidir con una época en la que la actividad de la enfermedad sea baja, es decir, que no estés pasando por un brote o en la que la patología no esté completamente bajo control.

Este aspecto es importante porque, en mujeres que ya han sido madres y que convivían con enfermedades como esclerosis múltiple o psoriasis, por ejemplo, se ha observado un comportamiento similar de las patologías, aunque no se pueda extrapolar a todas ellas. Y es que, durante el embarazo, el riesgo de sufrir brotes disminuye, mientras que en el postparto este riesgo se ve incrementado.

  • Factores como controlar el aumento del peso o evitar estrés y ansiedad se pueden aplicar a cualquier persona , pero las mujeres que viven con este tipo de enfermedades y que quieren ser madresdeben tenerlo especialmente en cuenta. Por tanto, puede que necesites cuidados extra.
  • Las dificultades en el momento del parto quizás se vean afectadas por estas patologías. Por ejemplo, en el caso de las insuficiencias cardiacas puede que tu médico prefiera inducir el parto para controlar tu frecuencia cardiaca; o en el caso de la espondilitis anquilosante, al ser una patología que afecta especialmente a la cadera o a la espina dorsal, cabe la posibilidad de que el parto natural sea más complicado. Si tienes espondilitis, te recomendamos que eches un vistazo a ‘Espondilitis anquilosante y embarazo. Lo que debes saber’.
  • Si optas por la lactancia materna, deberás informar también a tu médico para que éste valore si el tratamiento que estás siguiendo es adecuado para ello o si hay que hacer ajustes.

¿Cómo afectará la patología a la relación con mi hijo?
Los niños, a pesar de ser niños, se dan cuenta de más cosas de las que creemos. Por ello, la sinceridad con tus hijos siempre será una buena opción. Pero, ¿con qué edad es recomendable empezar a darle detalles de la enfermedad? Según las declaraciones de algunos padres con enfermedades crónicas (declaraciones que puedes consultar aquí) si el niño pregunta, no deberíamos intentar ocultarle la existencia de la enfermedad, tenga la edad que tenga.

En el día a día:

  • Mantén rutinas diarias
  • Realiza actividades sociales con y sin tu hijo
  • Anímale a realizar actividades extraescolares sin tu presencia
  • Mantenle informado siempre que él quiera. Cada niño gestiona determinadas situaciones de formas distintas
  • Si la patología te impide moverte con agilidad, recurre a tu pareja o a algún familiar para que te ayude. Será más fácil para el niño si es una cara conocida y cercana.
  • Si necesita la ayuda de algún profesional para asimilar la enfermedad, no dudes en proporcionársela.

La paternidad/maternidad  es una experiencia vital muy intensa por lo que  que compaginarlo con una patología crónica no es nada sencillo. Aún así, no te dejes llevar únicamente por las dificultades, una actitud positiva puede hacer maravillas. Y si crees que nos hemos dejado algo importante en el tintero, no dudes en contárnoslo por redes sociales.

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