Hijos y artritis psoriásica: algunas recomendaciones para compaginarlo | Tu Cuentas Mucho

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La artritis psoriásica (AP) es una enfermedad inflamatoria que afecta, en algunos casos, a las articulaciones de las personas que padecen psoriasis. Pero esta patología no perjudica solamente el estado físico de las personas que la padecen, también tiene un impacto sobre su calidad de vida y su entorno familiar y social.

En ocasiones, el día a día de los pacientes de artritis psoriásica supone un reto, ya que la limitación de movimientos o el dolor articular se interponen. Esta patología puede provocarle al paciente ansiedad, miedo y, en algunos casos, aislamiento social debido a la imposibilidad de realizar actividades diarias con normalidad. Lo mismo ocurre con los hijos.

Ser padre no es fácil, todos sabemos que conlleva ciertos desafíos que hay que superar; levantarse en mitad de la noche para acunarlo o pactar una hora determinada para regresar a casa cuando son más mayores. Para las personas con artritis psoriásica estas acciones pueden suponer un reto mayor. Esta enfermedad es, en cierto modo, como los niños: impredecible. Puede aparecer un brote en mitad de la noche, cambiando unos pañales o estando en el parque con tus hijos.

Desde ‘Tú cuentas mucho’, si tienes hijos y artritis psoriásica, queremos proponerte algunas recomendaciones que harán que vivir con esta patología te resulte más fácil. ¡Atento!

  1. Tienes que aprender a pedir ayuda. Puede que te resulte difícil porque tendrás que explicar que padeces artritis psoriásica y que, en ocasiones, te limita en algunas actividades como jugar con tus hijos en el parque o subirlos al coche. No pasa nada, ¡cuéntales qué te ocurre y tu entorno te ayudará!

  2. Habla con tus hijos. Los niños, a pesar de su edad, entienden todo lo que les rodea. Puede que si te ven con una férula en medio de un brote, acudiendo al médico con frecuencia o dejando de hacer actividades con ellos sientan que algo va mal y se preocupen. Por eso, háblales y explícales qué te pasa. Háblales en su lenguaje y te entenderán.

  3. Acéptate. Es probable que el diagnóstico de esta enfermedad te haya provocado miedo o frustración. Estas sensaciones son normales. Recuerda que entender, aceptar y tomar una actitud positiva ante la artritis psoriásica facilitará tu bienestar.

Intenta incorporar estas sugerencias en tu día a día, junto con las recomendaciones de tu médico. Una vez hayas puesto en marcha tu nueva rutina, verás que compaginar la artritis psoriásica y los hijos no es tan complicado. Anímate y… ¡empieza desde hoy!

 

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