LMC y práctica de ejercicio, ¿es compatible? | Tu Cuentas Mucho

It looks like you are using an older version of Internet Explorer which is not supported. We advise that you update your browser to the latest version of Microsoft Edge, or consider using other browsers such as Chrome, Firefox or Safari.

Bottom of hero banner

La Leucemia Mieloide Crónica (LMC) es una enfermedad hematológica causada por una anomalía en el gen BCR-ABL (1) que impide el correcto funcionamiento de la médula ósea y lleva a la producción de células sanguíneas leucémicas.

Esta patología forma parte de los Síndromes Mieloproliferativos crónicos y afecta aproximadamente a 1- 1,5 de cada 100.000 personas (1), lo que supone el 20% de los casos diagnosticados de leucemia. Se caracteriza por tener una evolución más lenta que otras enfermedades hematológicas y suele diagnosticarse en una fase poco agresiva gracias a los análisis clínicos rutinarios.

Debido a que esta es una enfermedad hematológica crónica es muy importante aprender a convivir con ella para poder llevar una buena calidad de vida y, para lograrlo, la actividad física, junto con otros aspectos del día a día como una buena alimentación, son muy importantes. Si te han diagnosticado LMC o conoces a alguien que la padezca, probablemente te preguntes si puedes hacer ejercicio y qué tipo de actividad es la mejor.

Lo más aconsejable es llevar un estilo de vida equilibrado: realizando ejercicio moderado (2), sin excesos y escuchando a tu cuerpo. Habitualmente la LMC permite llevar una vida normal, aunque es verdad que adaptarse a los tratamientos puede requerir un poco de paciencia, ya que quizás debas aprender a gestionar la fatiga. Ejercicios de bajo impacto como natación, yoga, pilates, montar en bicicleta o andar son muy buenos para comenzar una rutina de ejercicio y adaptarte a tu vida con LMC.

Lo importante a la hora de realizar actividad física cuando se padece LMC es encontrar lo que mejor se adapta a cada uno y a sus rutinas diarias. Hay personas con LMC que, con entrenamiento y un seguimiento adecuado de su condición, practican deportes de más alto rendimiento. Optar por un ejercicio u otro dependerá de la condición física previa al diagnóstico y de las recomendaciones médicas específicas. Habla siempre con tu hematólogo antes de realizar ningún cambio en tu rutina o estilo de vida.

Si en tu caso consideras que el rendimiento físico es bajo y que no estás en forma, empieza con veinte minutos al día de actividad física. Es un buen punto de partida ya que tu cuerpo podrá ajustarse lentamente. Además, existen diversos recursos que pueden ayudarte: acudir a asociaciones de pacientes, buscar apoyo psicológico y adquirir hábitos alimenticios equilibrados, son algunos de ellos.

Si quieres saber más sobre la LMC te recomendamos que visites nuestras redes sociales en Facebook Twitter. ¡Esperamos que te sean de ayuda!

Curated Tags