Sigue estos consejos para conducir si tienes espondilitis anquilosante

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Si tienes espondilitis anquilosante o a alguien de tu entorno se la han diagnosticado, sabrás que conducir puede convertirse en una experiencia incómoda. El dolor al entrar o salir del coche, girar la cabeza para mirar por los espejos retrovisores o girar el cuello para dar marcha atrás, son movimientos simples que se convierten en un problema. Los viajes largos son una fuente de malestar e incomodidad, y en ocasiones, son imposibles de realizar.

Por esto, te damos algunos consejos para que la conducción te sea más fácil. ¡Presta atención!

Antes de que te vayas

Estar saludable antes de entrar en el coche – así como para tu día a día-, es la mejor forma de controlar los síntomas de la espondilitis anquilosante. Haz ejercicio suave y mantén un peso saludable Además, recuerda mantenerte hidratado y haber comido antes de entrar al vehículo.

Personaliza tu viaje

Una vez te sientas en el coche, una posición de conducción cómoda es la clave, así como ajustar el asiento, los espejos, el volante y asegurarse de que no haya nada en los bolsillos traseros que te pueda ser incómodo. Que el reposacabezas esté en la posición correcta es muy importante, ya que en caso de colisión, tu cuello y cabeza deben estar protegidos.

En relación a los espejos, si ves que debes girar mucho la cabeza, es recomendable que instales un espejo panorámico sobre el espejo principal, que te dará más visión con menos movimiento.

¡Empieza el viaje!

Si te vas de vacaciones o debes hacer un trayecto largo, planifica la ruta con cuidado antes de salir. Para viajes cortos, puedes usar un buscador de rutas para encontrar la ruta más rápida y sin tráfico; para las nuevas rutas, usa Google Earth para comprobar el terreno y evitar obstáculos.

Para viajes más largos, ten en cuenta hacer paradas de descanso regulares. Una parada de cinco minutos (descansar, cambiar de posición y estirarse) cada hora es una buena idea para evitar el dolor. También puedes localizar lugares de picnic o estaciones de servicio para hacer descansos más largos y disfrutar más del viaje.  

¿Demasiadas horas en el coche? Toma medidas

Para aquellos viajes más largos, planifica con anticipación llevarte comida y bebida en el vehículo, además de asegurarte de no estar somnoliento. Usa una bolsa de calor para hacer frente a la rigidez y el frío para tratar la inflamación.

Si sigues estos consejos y comentas con tu médico tu próximo viaje para que te haga algunas recomendaciones, ¡todo irá sobre ruedas! Sin embargo, si ves que la conducción es un impedimento importante en tu caso, lo más recomendable es no conducir y apostar por el transporte público siempre que sea necesario.

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