¡Pssst! ¿Sabes cómo son tus lunares?

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Todas las personas, en mayor o menor medida, tenemos lunares en nuestro cuerpo. La gran mayoría de estos lunares son totalmente inofensivos, pero en algunos casos existen lunares llamados nevus displásicos, que son los que pueden ser el origen del melanoma. 

Sin embargo, los lunares no suelen ser algo en lo que centremos nuestra atención, pasan desapercibidos y la gran mayoría de las personas apenas conoce cómo son sus lunares. ¿Tú lo sabes? ¿Quieres conocer más acerca de ellos? 

Pues bien, debes tener presente que para una detección precoz y eficaz del melanoma, revisar periódicamente tus lunares, conocer su forma, color y tamaño es fundamental. Por eso, la autoexploración juega un papel tan relevante. 

Así pues, te proponemos que empieces a conocer mejor a tus lunares, que te hagas un mapa mental de dónde se encuentran, que los mires y remires a menudo, y que, si encuentras algo que ha cambiado, lo vigiles de cerca y lo comentes con tu médico para asegurarte de que se trata de un lunar más y no de un potencial melanoma. 

Cómo revisar mis lunares para detectar el melanoma 

Existe una técnica para que puedas identificar los lunares anómalos por ti solo, llamada la regla del ABCD. Es una guía que utilizan los dermatólogos, y que de la misma manera puede servirte a ti  para conocer tus lunares a la perfección. Sin embargo, es importante seguir haciendo revisiones regulares con tu dermatólogo. 

¿En qué consiste esta técnica? Básicamente, nos proporciona una serie de características que pueden tener los lunares, y que seguramente nunca hayas tenido en mente. Nos permite saber exactamente cómo es un lunar sospechoso y que probabilidades hay de que sea maligno.  

A > Asimetría. Es una de las características a tener en cuenta, ya que la mayoría de los lunares tienen forma más o menos redonda u ovalada.  

B > Bordes. La segunda característica de un lunar atípico son los bordes irregulares o desiguales.  

C > Color. Cuando el lunar presenta muchas variedades de color y no es uniforme. Suelen tener manchas negras o marrones, pero también pueden presentar manchas rojas, bronceadas, azules o rosas. 

D > Diámetro. Cuando el diámetro del lunar es mayor de 6mm.  

E > Evolución. Cuando el lunar cambia de aspecto y provoca síntomas como picor o sangrado.  

Si contemplas alguna de estas características en tus lunares, deberás acudir al dermatólogo. Si éste lo considera necesario, puede que te realicen una biopsia, que consiste en extirpar  el lunar para su posterior análisis. 

Gracias a la biopsia, el médico podrá determinar si el lunar es maligno o no, y en el caso de que así sea, establecer los siguientes pasos para tratarlo. 

Aunque pienses que conoces tus lunares, es importante que los revises periódicamente para poder identificar a tiempo algunas de las características del melanoma que hemos mencionado anteriormente. Desde Tú cuentas mucho te damos algunos consejos para detectarlo.  

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